FICHA TÉNICA
Autora:
María VERÓNICA Machado PENSO
Sabrina MONTERO
Trina PEÑA
María Gabriela GUZMÁN
María Gabriela COLMENARES
Freddy AGUIRRE
Fabiana PARRA
Andrea GONZÁLEZ
Rebeca FIGUEROA
Rosangel TAMI
Luis PEROZO
Nora FUENMAYOR
Ardith ZURGA 

Dimensión:3 mts x 1.50 mts x 5.80 mts
Materiales:
  • Vinil
  • Tubos de PVC
  • Nylon
  • Regleta de Conexión
  • Cáncamos
  • Listones de Madera
Año:2015
Modalidad:Instalación
"La dictadura de la línea recta y sus amarres"
Alejandro Martínez


!NO CAMBIAR¡ deviene en espacio de la obra ¡NO TOCAR!, presentada para la VI Bienal de Arte de Maracaibo. Mientras en esa instalación, se indagaba a través de acciones, sobre la coexistencias de contradicciones, superponiendo el orden informal sobre el orden formal, evidenciaba, en simultaneidad, el rudo diálogo entre ambas. También incursionaba en el cambio de posición del visitante ante la obra de arte, el visitante ejecutaba la obra tras la lectura o desconocimiento de una serie de indicaciones. De esta manera se manifestaba la posibilidad de reflexionar sobre "la informalidad como formas de la individualidad" (Martinez, C. 1990), la transgresión, la prohibición, la provocación, etc.

!NO CAMBIAR¡ actúa desde su contexto para alterar y quizás hasta perturbar el significado de "vitrina". Según el DRAE (2015) vitrina es un "escaparate, armario o caja con puertas o tapas de cristales, para tener expuestos a la vista, con seguridad y sin deterioro, objetos de arte, productos naturales o artículos de comercio.", en principio ya la vitrina del MACZUL es un espacio abierto incorporado a la tienda, propicio más que para mostrar, exponer, esto es, "colocar algo para que reciba la acción de un agente" (DRAE, 2015). En ese sentido, ahora la vitrina no solo expone a la vista con seguridad y sin deterioro, sino que será un lugar de exposición donde el visitante-comprador, pueda libremente transaccionar con el contenido de la vitrina, dentro de la vitrina, para que sea él quien se exponga, construya, deconstruya, componga y descomponga la vitrina. Esta intención de la instalación puede acometerse en cualquier vitrina de un lugar comercial, pero si precisamente, se actuará sobre la vitrina de la tienda del Museo de Arte Contemporáneo del Zulia, la interacción no es suficiente para una vitrina que pertenece a un Museo de Arte Contemporáneo y es por ello, que la intervención se convierte en un campo de connotaciones, que conducen hacia otros horizontes sobre las formas y actitudes ante el cambio.

Pero no conforme con alterar el significado, también busca des-componer y des-arreglar el significante de vitrina, en dos significados, uno que le es inherente por su derivación de lo vítreo y otro que es ajeno al contexto del significado. "Vi", de ver y "trina" femenino de trino. Vi, como la percepción de algo a través de la vista o de cualquier sentido, como observación, reconocimiento, visita. Y trina, "que contiene en si tres cosas" (DRAE, 2015) y "que consta de tres elementos o unidades" (DRAE, 2015), estos dos significados, se refieren a los tres actos a partir de los cuales se activa !NO CAMBIAR¡: El primero, la ausencia, su propia negación; el segundo, el descenso; y el tercero la transacción con el visitante-comprador. Pero antes de pasar a los actos, es necesario comprender su constitución.


CONSTITUCIÓN

!NO CAMBIAR¡ está constituida por 60 o más hilos de nylon tensados entre dos cruces oscuras (negras), por donde se desplazará a la voluntad del publico un "rollo rojo".

!NO CAMBIAR¡ como otras tantas obras, cambia el desempeño de materiales, aquí se utilizan nylon, cáncamos, vinil, tubería de electricidad, listones de madera, regleta de conexión. Todos estos materiales utilizados en la infraestructura para el montaje y funcionamiento de una vitrina en una tienda de arte y/o una sala expositiva.

En !NO CAMBIAR¡ lo infraestructural pasa a constituir.

En !NO CAMBIAR¡ a diferencia de ¡NO TOCAR!, las indicaciones son ahora instrucciones.

!NO CAMBIAR¡ constituye una obra para transaccionar con el visitante, es por ello que, deben seguirse dos instrucciones:

La primera:

Seleccionar entre las siguientes opciones: 
  • cambiar lo que crea que pueda cambiar 
  • cambiar lo que crea que deba cambiar 
  • cambiar lo que quiera cambiar 
  • cambiar lo que pueda, deba y quiera cambiar 

La segunda:

Luego de realizar los cambios, tomar una fotografía y compartirla a través de facebook, twitter e instragram con el hashtag #nocambiar junto a su nombre y así difundir en las redes ese cambio de su autoría.

Es así como...

En !NO CAMBIAR¡ la primera "instrucción", pone en juego la actitud hacia el cambio, interpela al visitante entre: 1) Transacciones dóciles, por estrictamente obedientes, por apegadas a las normas, por dejarse llevar de lo convencional, por sumisión a las formas de poder, por rigurosa disciplina, por excesiva debilidad en el carácter, por falta de iniciativa, etc... Y 2) Transacciones re-levantes, por importantes, radicales, trascendentes, pero también por volver a elevar, por volver a levantar la adherencia, por levantar el velo para divisar y encontrar eso que siempre estuvo allí, pero que permanecía oculto.

En !NO CAMBIAR¡ la segunda "instrucción", constituye el exhibir a través de otro medio, el virtual, el producto de cada cambio, que deviene de un sujeto, que circunstancial o expresamente llega hasta allí para producir un cambio, que luego se exhibe en las redes sociales, como ha sucedido en vitrinas anteriores. La vitrina trasciende el espacio físico del Museo para convertirse en imágenes que transitan a través de las redes sociales. Imágenes en tránsitos sobre el tránsito de la obra.


PRIMER ACTO... La ausencia, su propia negación

En un primer acto sobre la instalación !NO CAMBIAR¡, antes de las 4:00 pm del día sábado 1 de agosto, !NO CAMBIAR¡ elevará todos los “rollos rojos” y recibirá al visitante, simulando que la vitrina está vacía, al acerarse y entrar a la tienda podrá observar a la altura de los ojos los hilos de nylon, cruces negras en el suelo e instrucciones en el vidrio de entrada, en el supuesto caso que mirasen arriba y decidieran seguir las instrucciones, podrán entonces comenzar a cambiar las condiciones de la vitrina. La vitrina no será un lugar donde solo se exhibe, sino donde los objetos son instalaciones que están expuestas a todo. Donde lo que se exhibe no es solo un campo de objetos, sino que también se expone quien actúa sobre el cambio.

Es entonces, que desde esta condición o “emplazamiento”1 !NO CAMBIAR¡ constituye una paradoja, donde al lugar que le corresponde " (...) tener expuestos a la vista, con seguridad y sin deterioro" (DRAE, 2015), en principio, es su propia negación, sólo se muestra ausencia y una tramoya de hilos de nylon transparentes, que buscan invitar al visitante-comprador a intervenir para hacer aparecer la vitrina, pero quien la hace aparecer,es quien tiene hasta ese entonces, tiene el "poder sobre" (Hobbes, 2003) la instalación, luego este poder se transforma, mediante las transacciones en "poder de" (Hobbes, 2003). 

!NO CAMBIAR¡, asume así, durante el primer acto, el ver como una negación y la trina "trina" como el inicio de una provocación hacia la transformación.

SEGUNDO ACTO... El descenso

A la obra de arte en la contemporaneidad, le corresponde, como afirma Sandra Pinardi (2015), no ser " (...) sólo un objeto o una imagen, sino un dispositivo enunciativo, y en esa misma medida, es siempre también un aparato o un discurso teórico. La obra de arte misma es un acontecimiento teórico porque es una praxis, un acto de lenguaje y su constitución tiene que ver con esa dimensión performativa, en la que el decir hace mundo y realidad". 

Así !NO CAMBIAR¡ a través de la configuración de una vitrina de la tienda del MACZUL, se convierte en un manifiesto que busca agenciar el cambio hacia otros horizontes, busca hacer conciencia en las actitudes y formas de cambios… de allí el devenir de su connotación.

En un segundo acto de la autora (por ahora "poder sobre") todos los "rollos rojos", que estaban en el tope superior, serán arriados hacia las cruces negras inferiores, no caídos, están sujetados en su nivel más bajo, son las circunstancias las que permitirán desplazar, esto es, ascender para descender, seguir ascendiendo, continuar descendiendo... Cuando el "rollo rojo" se detiene y hace su estadía en algún lugar intermedio de la trayectoria del hilo tensado, genera indicios de lo que pender de un hilo pudiera significar.

Por ello, !NO CAMBIAR¡ constituye un manifiesto a comprender en principio, las actitudes de cambio: querer, poder y/o deber cambiar, pero también entrar en las diversas formas de cambio, unos dóciles, otros relevantes; unos que modifican la apariencia, otros que descomponen su esencia; unos que de manera evidente engañan para ocultar las reales transformaciones, otros que cambian la naturaleza de las cosas; unos que velan, otros que revelan, unos que a pesar de una modificación siguen pendiendo de lo mismo, otros que se desatan de las dependencias...

En !NO CAMBIAR¡ el verdadero cambio no está en desplazar los "rollos rojos", esa acción, que constituye el foco de atención de la obra, es el distractor de la acción para un cambio relevante. Este cambio, relevante, radical, trascendente, sólo es posible desviando la mirada y acción del foco hacia miradas y acciones periféricas.

En !NO CAMBIAR¡ el "rollo rojo" exhibe y venda, vela y revela, muestra y esconde, expone y oculta; pende de un hilo transparente, pero presente y a su vez ese hilo está tensado entre dos cruces negras, una sujetada en lo alto y la otra adherida al suelo.

En !NO CAMBIAR¡ las cruces son el ancla a un calvario y también el ancla y la tensión de una encrucijada.

En !NO CAMBIAR¡ las cruces son un ancla, el hilo una sujeción, el vinil rojo una adherencia, el cilindro blanco plástico la inherencia, la transacción un velo y el clamar ¡LIBERTAD! la prisionera.

En !NO CAMBIAR¡ desde la contemplación y expectación el "poder sobre" el "rollo rojo" pende del hilo tensado por las oscuras cruces de los extremos... Desde la transacción instalación-visitante, ese poder dependerá de las decisiones que tome el visitante, ahora actor, para cambiar la instalación.

En !NO CAMBIAR¡ la longitud del "rollo que en apariencia es rojo", varía dependiendo de la cuantía de su inherencia, pero su diámetro de base se mantiene, también por esa misma inherencia.

En !NO CAMBIAR¡ el "rollo rojo" está suspendido por el hilo, no sólo suspendido por elevado, colgado, detenido en el aire, sino también porque la venda roja, la adherencia, privan y niegan su esencia.

!NO CAMBIAR¡ constituye una tríada sobre formas conceptuales de poder, el poder como fuerza, dominio, posesión, imposición, mandato; el poder como posibilidad, potencia, facultad, facilidad, capacidad y el poder como instrumento, medio, herramienta.

!NO CAMBIAR¡ no es un imperativo implícito y explícito del poder, es una contradicción donde pierde visibilidad la imposición que hace relevante el "poder sobre" y todo aquello en referencia a "la orden posible, la obligación posible, al control posible, la sanción posible..." (Compte Sponville, A., 89:2001) y gana protagonismo el "poder de" que se refiere a la potencia, facultad y posibilidad.

!NO CAMBIAR¡ es un clamor interno desapercibido de los ostentan el poder. Luis Miguel Isava, en entrevista con Natasha Tiniacos y Florencia Alvarado para Backroom Caracas (2015), tras una pregunta de Natalia Tiniacos, expresa:

" (...) pensar, en el sentido estricto de la palabra, nos tiene que llevar necesariamente a cambiar. Hay una frase de Pessoa que a mí me gusta mucho y no la puedo citar exactamente de memoria porque se me olvidan algunas cosas, pero, es muy cortica, que dice: “El que no quiere transformarse, es porque quiere imponerse”. Y ahí está, en esa frase de Pessoa está la tensión entre poder y pensamiento. Pensar es necesariamente transformarse. Primero por lo que habíamos dicho: pensar es “nachdenken”, “pensar según alguien”, ¿verdad?, entonces no eres tú, no son tus ideas, es cómo tamizas las ideas de otro. Y después, pensar una situación es ver esa situación a la luz de todos los elementos que la conforman y cuando tú ves algo a la luz de todos los elementos que lo conforman, ves la parte que tiene de arbitrariedad, la parte que tiene de tradición, la parte que tiene de costumbre, la parte que tiene de no-examen. Y eso, por supuesto, te lleva a pensar que con otras condiciones se puede llegar a otra situación. No es posible pensar sin transformarse y por eso el pensamiento es peligrosísimo."

Y desde este emplazamiento, !NO CAMBIAR¡ corresponde asumirla como: una experiencia de cambio, seguido de una reflexión acerca de las formas y actitudes hacia el cambio o viceversa; un ir siendo a través de la convicción y/o resistencia al cambio; una constante transformación; un incesante pensar; etc.

Desde la experiencia y reflexión hacia el cambio, Bergson (2013) dice:

"(...) Sucede que, habitualmente, miramos en efecto el cambio, pero no lo percibimos. Hablamos del cambio, pero no pensamos en él. Decimos que el cambio existe, que todo cambia, que el cambio es la ley misma de las cosas: sí, lo decimos y lo repetimos; pero no son más que palabras, y razonamos y filosofamos como si el cambio no existiera. Para pensar el cambio y para verlo, hay que apartar todo un velo de prejuicios, unos artificiales, creados por la especulación filosófica otros naturales al sentido común. (...)"

En ese sentido !NO CAMBIAR¡ desde sus agenciamientos, constituye una convocatoria a transaccionar sobre las potencialidades del cambio.

Así surge el...

... TERCER ACTO... La transacción

!NO CAMBIAR¡ es una provocación a tocar, desplazar, modificar, alterar, descomponer, recomponer lo que al visitante y/o comprador no le corresponde, cambiar una vitrina, la vitrina de la tienda de el Museo de Arte Contemporáneo del Zulia, lo que quizás pueda generar un cambio en la posición del visitante-espectador en participante, o quizás también de convocar a exposiciones que sean netamente interactivas. Cambiar de un modo de percepción para la contemplación, hacia un modo de percepción para la actuación (Bergson, H.,2013).

Desde las condiciones que proporciona !NO CAMBIAR¡ es el visitante-comprador, el que hace y cambia la vitrina. No es una vitrina sólo para contemplar sino también para transaccionar. El visitante-comprador cambia su condición de contemplación hacia una condición de acción

En !NO CAMBIAR¡ la transacción, es en si misma el velo de la instalación, cambia aquello que pende de un hilo, pero ¿qué es aquello que pende de un hilo?, ¿que expresa metafóricamente?, ¿quién lo cambia?, ¿qué cambia?, ¿cómo lo cambia?, ¿dónde queda el "poder de" durante el cambio?...

... Así...

!NO CAMBIAR¡ surge como una instalación en la que la artista pronuncia y enuncia sobre un marco de referencias para que el espectador se convierta en participante, se pronuncie, cambie su posición dentro de la instalación y del espacio de la vitrina en la tienda del Museo de Arte Contemporáneo, forme parte de una obra colectiva construida a partir de individualidades, exponiendo "diferentes" formas de exhibición. 

!NO CAMBIAR¡ es una proposición que no sólo está expuesta a la vista a través de la vitrina, sino que está expuesta a todo, a toda forma de experiencia "libre"... 

En !NO CAMBIAR¡ el visitante además de ver, hace; aparte de mirar, explora; conjuntamente con observar, configura; al mismo tiempo que experimenta, construye.

En !NO CAMBIAR¡ el visitante en el momento de transacción con la obra, pasa a ser "agente exhibido" a través de la vitrina

!NO CAMBIAR¡ busca romper con la autoría única o colectiva de quienes piensan la obra, para conceder el hecho al que fue espectador y ahora es un participante.

!NO CAMBIAR¡ explora la inferencia del participante, que tras una serie de operaciones, va creando intervenciones individuales.

!NO CAMBIAR¡ enuncia una disposición de interactividad que anuncia protocolos posibles.

!NO CAMBIAR¡ se muestra como una intervención en la que el autor propone y el visitante dispone.

!NO CAMBIAR¡ revela diagramas espaciales abiertos, individuales que producen medios complejos de espontaneidad articulada, secuenciada y hasta orquestada.

!NO CAMBIAR¡ constituye una obra que anuncia participación y desde allí enuncia sus contradicciones.

!NO CAMBIAR¡ más que una obra hecha por... es un enunciado para que el visitante-comprador se pronuncie.

!NO CAMBIAR¡ va del anonimato a la multiautoría

!NO CAMBIAR¡ es una intervención que va desde una tensa estabilidad a múltiples INestabilidades.

En !NO CAMBIAR¡ las secuencias de cambio no son pre-fijadas

!NO CAMBIAR¡ provoca situaciones de incertidumbre.

!NO CAMBIAR¡ impulsa la contradicción individual, impredecible, aleatoria e interpretativa.

!NO CAMBIAR¡ evidencia múltiples actos y proposiciones, así como son múltiples sus destinos.

!NO CAMBIAR¡ es una intervención que parte como manifiesto de ausencias para indagar en la inherencia de su presencia

!NO CAMBIAR¡ es una secuencia de acciones individuales a contemplar desde las diferentes actitudes y formas de cambio

!NO CAMBIAR¡ va desde una conformación predeterminada, hacia creaciones interpretativas individualizadas.

!NO CAMBIAR¡ transita hacia la pluralidad individual.

!NO CAMBIAR¡ propone un conjunto de líneas tensionadas a través de las cuales se deslizan las líneas accionadas.

!NO CAMBIAR¡ adopta tantas formas como intenciones y circunstancias haya, pudiendo ser individuales o colectivas.

!NO CAMBIAR¡ habita el espacio desde el desplazamiento de la línea, no constituye una instalación de planos y cortes inmóviles, sino un medio de planos y cortes en movimiento (Deleuze, G. 1983).

!NO CAMBIAR¡ no es sinónimo de destrucción para las reconstrucción, sino de inter-cambios para la TRANSacción.

!NO CAMBIAR¡ en lugar de comprenderse como una prohibición, corresponde asumirla como una provocación.




...

!NO CAMBIAR¡ además de mostrar, expone para agenciar.

!NO CAMBIAR¡ enuncia para accionar y acciona para enunciar.

!NO CAMBIAR¡ constituye una crítica en contra de la resistencia hacia el cambio.

!NO CAMBIAR¡ es una convocatoria a traspasar los límites, a no establecerse dentro de los esquemas definidos, ni de las significaciones... busca incesantemente diluir los límites.

!NO CAMBIAR¡ altera su significante, su significado, la experiencia de su espacialidad, su constitución; traspasa su frontera visual, su límite textual; transformando así, sus modos y sus alcances

!NO CAMBIAR¡ asume su negación como una contradicción desde la cual reaccionar, se apropia del cambio como una forma de tránsito.

!NO CAMBIAR¡ va transformándose dependiendo del lugar donde se exponga

!NO CAMBIAR¡ clama desde su contradicción, no asumir las cosas tal cual se presentan

En !NO CAMBIAR¡ el "poder sobre" se transforma en "poder de", el "poder de" se hace acto, el acto se hace verbo y el verbo se hace palabra

!NO CAMBIAR¡ como afirmaba Plotino, citado por Bergson (2013), "toda acción es un debilitamiento de la contemplación"

!NO CAMBIAR¡ va siendo sin "contemplaciones"

!NO CAMBIAR¡ mediante lo lúdico busca incisamente lo lúcido.

!NO CAMBIAR¡ además de ser una trina de las formas de poder, "va siendo" una trina de actos experienciales y una trina de textos secuenciales.

!NO CAMBIAR¡ 

...

Texto, concepto y propuesta. 
María Verónica Machado Penso
mmpenso@hotmail.com


REFERENCIAS

Martínez Borrel, Claudi. 1990 Informalismo y poética. Hacia una lectura de la arquitectura de Alvar Aalto y de la pintura informal como narrativa. Tesis de Doctorado Universidad Politécnica de Cataluña. Barcelona. España

RAE. 2015. Diccionario de la Real Academia Española. http://www.rae.es/recursos/diccionarios/drae

Pinardi, Sandra. 2015. Lo Contemporáneo y sus definiciones. Conferencia leída en el marco de la exposición “Panorámica. Arte Emergente en Venezuela. 2000-2012”. Curaduría: Félix Suazo. Sala Trasnocho Arte Contacto, Caracas, Venezuela. Octubre 2014. Edición (versión en texto): Carmen Alicia Di Pasquale

Rombach, Heinrich. 2007. El presente de la filosofía. Editorial Herder. Barcelona. España

Isava, Luis Miguel. Según y a través de Luis Miguel Isava. Entrevista realizada en mayo de 2015 por Natasha Tiniacos y Florencia Alvarado. Publicada por Backroom Caracas. http://backroomcaracas.com/entrevista-a-luis-miguel-isava/

Deleuze, Gilles. 1983. La imagen-movimiento. Estudios sobre cine 1. Ediciones Paidos. Barcelona. España

Bergson, Henri. 2013. El pensamiento y lo moviente. Serie perenne. Editorial Cactus. Buennos Aires. Argentina

Comte-Sponville, André. 2003. Diccionario Filosófico. Editorial Paidos. Serie Contextos. Barcelona. España.

1 Heinrich Rombach en su libro “El presente de la Filosofía” define como emplazamiento a diferencia del punto de vista o perspectiva. Este emplazamiento es el ámbito donde se desarrolla el movimiento del pensamiento, que para Rombach “posteriormente alcanzará el punto de vista”, entendido aquí desde un doble significado como plaza, lugar de transito y plazo, tiempo de transito